Diabetes
La glucemia postprandial se define como la concentración de glucosa en sangre determinada tras la ingesta de alimentos.
El páncreas posee cierta capacidad de regeneración, aunque limitada. Específicamente, se ha observado que la formación de nuevas células beta productoras de insulina puede ocurrir a partir de células precursoras en los conductos pancreáticos y por transdiferenciación de células alfa.
En pacientes diabéticos, la presencia de orina espumosa es un signo que puede sugerir proteinuria (presencia anómala de proteínas en la orina).
Para una persona con diabetes, establecer un horario regular para la cena es una pieza clave en el control de la glucosa.
Los valores normales de glucosa dependen del tipo de prueba realizada. En ayunas, se consideran normales entre 70 y 99 mg/dL. En la prueba de tolerancia a la glucosa, un resultado inferior a 140 mg/dL a las dos horas es normal.
Las personas con diabetes deben ser especialmente cuidadosas con el consumo de cerveza, ya que el alcohol influye en los niveles de glucosa en sangre y puede provocar tanto hipoglucemias (bajadas de azúcar) como hiperglucemias (subidas de azúcar), dificultando así el control de la enfermedad.
Cualquier persona, y especialmente pacientes con diabetes, deben limitar el consumo de azúcares y carbohidratos refinados, presentes en dulces, refrescos o pan blanco, así como reducir grasas saturadas y trans, fritos, alimentos muy salados y exceso de alcohol.
